Alejandro Díaz Castaño: «Un festival como el FICX es un tesoro que hay que cuidar» - El SOMA

Alejandro Díaz Castaño: «Un festival como el FICX es un tesoro que hay que cuidar»

Llegó al Festival Internacional de Cine de Xixón (FICX) cuando ya casi nadie se esperaba que el FICX se recuperara del doloroso proceso de elegir a su director. Alejandro Díaz Castaño ya había trabajado en el FICX como programador, entre 2009 y 2011, cuando aún lo dirigía José Luis Cienfuegos (cesado, como se recordará, por Foro Asturias tras ganar las elecciones de 2011). Es el primer director del Festival que no es nombrado “a dedo” o como cargo de confianza, sino después de pasar un proceso de selección que hubo de ser anulado en su primera tentativa y que solo in extremis llegó a cumplir su objetivo: renovar la dirección de un Festival de Cine que había perdido el rumbo.

¿Nos puede hacer un breve balance del FICX 2017?

Ha sido una edición con muchos retos (cambio de sedes y plazos muy ajustados para llevar a cabo la selección y la búsqueda de financiación), que se ha saldado con una respuesta extraordinaria por parte del público del Festival, al que estamos profundamente agradecidos por su confianza en la programación y su implicación en todas las actividades del FICX. También estamos muy satisfechos con el aumento de un 13% en el número de asistentes a las proyecciones y talleres didácticos de Enfants Terribles, dedicados a la educación audiovisual del público infantil y juvenil. También con el número de encuentros con los cineastas y equipos de las películas, que ha duplicado a los celebrados en 2016, así como con la respuesta de los profesionales a los Industry Days, que arrancaban este año y han llenado buena parte de sus actividades. Otro punto a destacar es la cobertura por parte de los medios de comunicación a nivel regional, nacional e internacional, con un muy buen recibimiento en general por parte de la crítica.

Alejandro Díaz Castaño

Tras varios años de mucha tensión con el FICX y el boicot de parte del público habitual como muestra de rechazo a la dirección anterior ¿sentía la presión ante la expectación que levantaba esta edición?

Cuando uno se hace cargo, y además en este caso disponiendo de tan poco tiempo, de un festival que tiene 55 años y una historia tan importante tras de sí, la presión es inevitable. También está la presión que el equipo ejerce sobre sí mismo, porque somos muy inconformistas y auto-exigentes. La única forma de luchar contra esto es a fuerza de trabajo, de intentar hacerlo lo mejor posible y dedicarle todo el tiempo disponible. Y esa es la línea que seguiremos de cara a las próximas ediciones.

Un proceso de selección muy loco y complejo y con los plazos muy ajustados ¿cómo influyó todo esto al final en la programación de este año?

En el momento en el que nos incorporamos, a principios de abril, ya habían concluido hacía meses festivales tan importantes para nosotros como los de Sundance, Rotterdam o Berlín, entre otros, y el festival no tenía ningún contenido confirmado. Aunque nuestras coordinadoras administrativa y de programación, María José Álvarez y Yolanda Eiroa, habían hecho un trabajo excepcional para mantener viva la estructura del FICX con ayuda del resto del equipo de Divertia, al llegar sentimos lo que los escritores denominan el “síndrome de la página en blanco”. De ese modo, el comité de selección, formado por Tito Rodríguez, Martín Cuesta, Mercedes Martínez-Abarca, Gonzalo de Pedro, Jorge Rivero, Ricardo Apilánez y Cecilia Barrionuevo, se puso a trabajar contrarreloj para recuperar el tiempo perdido y poder valorar las más de 3.000 películas que se inscriben cada año, además de las que se ven en otros certámenes o son requeridas para consideración por el Festival tras hacer un seguimiento previo. Al final creo que se consiguió un programa variado y estimulante, con estrenos mundiales tan relevantes como las nuevas películas de Eugène Green y Marc Recha, o el estreno europeo de los largometrajes de Constanza Novick y Paul Vecchiali. Además, han pasado por la 55 edición cineastas como Carla Simón, representante española en los Oscars en 2018, Philippe Garrel, uno de los autores más relevantes en activo del cine francés, o John Carroll Lynch, quien debuta tras la cámara tras haber trabajado como actor para Scorsese, Eastwood, Fincher o los hermanos Coen. Finalmente el número de películas superó ligeramente la cantidad prevista en un principio y se quedaron fuera títulos muy interesantes, lo que, aunque es una lástima, también es un buen indicador de que se ha llevado a cabo una exploración a fondo en el panorama del cine contemporáneo.

Por primera vez parte de las proyecciones se tuvieron que trasladar a los barrios de la ciudad, a los cines Yelmo en La Calzada y a algún centro municipal, al principio hubo críticas y temores de que el público no estuviera dispuesto a desplazarse ¿nos puede avanzar si esos temores eran injustificados? ¿No iba siendo hora de que el Festival se integrara en los barrios de la ciudad?

Los cambios siempre inspiran temores, pero nosotros nunca perdimos la confianza en que el público de nuestra ciudad y del resto de Asturias sabría valorar la propuesta de programación y permanecería fiel al Festival aunque para ello tuviese que desplazarse a sedes más alejadas entre sí. Gracias a la excelente disposición de los cines Yelmo Ocimax y a la complicidad de EMTUSA, el 55 FICX pudo mantener la dimensión que corresponde a un certamen de su posición a nivel internacional, aumentando además considerablemente la calidad de las proyecciones, aspecto crucial tanto para el público como para los cineastas. El número de entradas vendidas ha aumentado un 12% y la recaudación se ha incrementado en un 26%, registrando llenos absolutos en el Teatro Jovellanos, el Centro de Cultura Antiguo Instituto, el Centro Municipal Integrado de Pumarín – Gijón Sur, el Teatro de la Laboral y los mencionados cines Yelmo de La Calzada. La presencia del Festival en los barrios no solo no ha resultado negativa, sino que ha permitido que personas que antes no se desplazaban a las proyecciones del centro de la ciudad lo hayan tenido más fácil, al disponer de pases y encuentros con el público en su zona.

Aunque parezca mentira aún hay gente en esta ciudad que desconoce que haya un Festival de Cine ¿qué hay que hacer para llegar a toda la ciudadanía?

Por supuesto, el apoyo de los medios de comunicación tradicionales es fundamental para la difusión de las actividades del certamen, pero también el uso de las redes sociales, que para mucha gente son cada vez más el medio elegido para informarse e informar sobre determinados eventos. Gracias a la colaboración del Área de Turismo de Xixón, este año se habilitó un stand de información sobre el FICX en el Ateneo de La Calzada, iniciativa que trataremos de ampliar en el tiempo y extender a otras sedes en 2018. Desde el Festival también se editan folletos sobre la programación estable que organizamos durante todo el año, y en 2018 potenciaremos todo lo posible las actividades anuales organizadas por el FICX, lo que también ayudará a impulsar el conocimiento del certamen en nuestra ciudad. Otro campo a seguir desarrollando es la colaboración con otras instituciones, asociaciones e iniciativas culturales y formativas de Xixón y del resto del Principado, sin duda una vía fructífera para continuar aumentando la implantación del FICX y conquistando al público más joven, que es uno de los grandes desafíos a los que se enfrentan los certámenes cinematográficos contemporáneos.

¿Estuviste en contacto con la anterior dirección? ¿Te ayudó de algún modo con la transición?

El anterior director, Nacho Carballo, y el anterior programador, Jorge Iván Argiz, se pusieron en contacto conmigo para felicitarme y ofrecer su ayuda al nuevo equipo, algo que les agradezco mucho. Estos gestos, unidos al respeto que ambos han mostrado al Festival como institución, sin duda nos han sido de ayuda en esta transición.

La pasada edición de Cannes estuvo marcada por el rechazo a que participaran en concurso películas producidas por y para la plataforma Netflix ¿seguirá el FICX esa política? ¿Cuál es el futuro del cine con la llegada de las plataformas de streaming? ¿Matará Netflix a la estrella del cine como ha hecho con la estrella de la televisión?

La cuestión con Netflix y otras plataformas similares es que muchas obras producidas por ellos tienden a estrenarse en este formato poco después de ser presentadas únicamente en algunos de los festivales más importantes del mundo (Berlín, Cannes, Venecia...), en algunos casos sin pasar ni siquiera por las salas de exhibición comercial, pese a ser obras de gran valor y concebidas de forma puramente cinematográfica, e incluso realizadas por cineastas de renombre. Al FICX, y a tantos otros festivales de todo el mundo que requieren como mínimo el estreno en sus respectivos países de las películas a competición, esta política le ha impedido contar con obras que encajaban perfectamente en nuestra línea de programación y que considerábamos de especial interés. Pero, pese a esta circunstancia, creo que las plataformas de streaming pueden convivir perfectamente con la exhibición en salas y con el circuito de festivales, si bien convendría incrementar el flujo de información y aplicar una mayor flexibilidad, para que todos seamos lo más útiles posible a las películas, objetivo que me parece irrenunciable.

Hablemos de mujeres y cine ¿qué se puede hacer desde un Festival para promover la igualdad de oportunidades en el mundo del cine?

Toda iniciativa que ayude a paliar las desigualdades que aún padecen las mujeres en el contexto del audiovisual, y en el resto de ámbitos, es absolutamente necesaria, y desde el Festival hemos apostado por apoyar a las cineastas y ayudarlas a visibilizar su trabajo en las principales secciones, pues, lamentablemente, el número de mujeres que logran levantar proyectos como directoras sigue siendo aún muy inferior al de hombres. Los tres focos de la 55 edición han estado protagonizados por realizadoras: Carla Simón, Elisa Cepedal y VALIE EXPORT, que además fue una pionera del videoarte y la performance feminista de guerrilla en los años 60. El FICX trabaja estrechamente con el Área de Igualdad del Ayuntamiento de Xixón, cuenta con un jurado específico CIMA para elegir la Mejor Película dirigida por una mujer, ha continuado su relación con la Tertulia Feminista Les Comadres, y ha entregado un año más el Premio Mujer De Cine, en colaboración con la asociación Mujeres de Cine, el cual fue recogido en la Clausura por Isabel Coixet. Pero, además de esto, las mujeres cineastas estuvieron representadas de forma transversal en la programación, con más de un 40% de obras a cargo de directoras, y con hitos como lograr la paridad en la Competición Internacional Rellumes, o inaugurar y clausurar la Sección Oficial con sendos títulos firmados por realizadoras. Aún queda camino por recorrer, pero este proceso de normalización transversal de la igualdad nos parece la vía más efectiva para que la cantidad de mujeres cineastas se equipare o supere a la de hombres.

Un Festival de cine en una ciudad como Xixón es necesario porque...

Porque un festival con una historia y una repercusión como las que tiene el de Xixón es un tesoro que hay que cuidar, un elemento dinamizador a muchos niveles (educacional, social, económico), un medio de conocimiento, de transmisión de valores y de desarrollo del sentido crítico, un punto de encuentro y de creación de sinergias, una fuente de diversión y placer intelectual, y una marca de calidad que exporta la ciudad y que atrae a aficionados y profesionales de otras latitudes.

¿Cómo es posible que sigan siendo tan incómodas las butacas del teatro Jovellanos?

Las que había antes lo eran mucho más, desde luego, pero supongo que todo es mejorable...

¿Tiene sentido aún hablar de cine independiente?

Aunque siempre ha habido cineastas independientes desde los orígenes del cine, la expresión “cine independiente” prosperó durante la década de los 90 como una denominación común para ciertas propuestas inquietas y arriesgadas, concebidas fuera del sistema clásico de grandes estudios, y a contracorriente de los códigos del mainstream, o lo que Peter Watkins denomina “la monoforma” en sus muy recomendables ensayos. Sin embargo, el fin del férreo control en la distribución audiovisual que imperaba en el mercado antes del desarrollo de internet (estreno en salas – estreno en vídeo/DVD varios meses después – estreno en TV años después) ha dado paso a una situación en la que encontramos a autores cruciales operando dentro de la industria del cine y la televisión con mucha mayor independencia que en aquel entonces. Este momento histórico recuerda a la libertad que permitieron los grandes estudios, de forma efímera, a finales de los años 60 y principios de los 70, influidos por el auge de la contracultura de la época. Como entonces, hoy no son tan nítidos los límites entre el audiovisual de presupuesto elevado/medio y el cine anteriormente considerado como “independiente”. Pero en los márgenes siguen surgiendo voces que hacen gala de una independencia creativa incuestionable, y que sacan adelante sus proyectos desde la más estricta auto-producción y auto-distribución. Y el FICX va a continuar apostando por servirles de altavoz.

¿Qué presupuesto –una cifra sensata, por favor– necesitaría el FICX para ser el festival que Gijón/Xixón merece?

El existente ya permite llevar a cabo un festival de la dimensión internacional deseable, pero por supuesto cualquier aumento presupuestario sería más que bienvenido. No tanto para incrementar la cantidad de contenidos, ya que nuestra idea para el FICX es que siga siendo un festival de filtro y no de acumulación, como para optimizar aspectos internos de organización, así como poder ofrecer mayor calidad y exclusividad en la programación, además de traer a Xixón a más representantes de los equipos artísticos de las películas, una de las características más importantes de los festivales hoy en día, que los diferencian de la clásica sesión de cine convencional.

La película ganadora del 55FICX, "En attendant les barbares" fue recibida con (muy extrema) división de opiniones por el público y la crítica. Si puede mojarse, ¿era también su favorita? En caso de que no, ¿nos diría cuál lo era?

Es cierto que la película ganadora no era una de la apuestas más sencillas, por su carácter abstracto y su rigor formal, de la Sección Oficial, pero es importante recordar que su director, Eugène Green, es un cineasta que ya había sido programado en varias ediciones anteriores del FICX con películas cuyo estreno mundial había tenido lugar en festivales de la importancia de los de Cannes, Berlín o Locarno. En esta ocasión, el director confió en nuestro certamen para llevar a cabo la primera proyección pública de la película en Xixón, y ello resulta muy importante de cara al posicionamiento del FICX en el panorama internacional de festivales. Este estreno absoluto, junto con algunos otros, también ha servido para contar con la visita de cabeceras históricas como la revista francesa Cahiers du cinéma, la misma en la que escribieron Truffaut, Godard, Chabrol, Rohmer, Rivette y tantos otros, y que ha cubierto por vez primera nuestro Festival este año. ¿Mi película favorita de esta pasada edición? Me constaría tanto decidirme por una sola que realmente prefiero no hacerlo, si se me permite.

¿Tiene la sensación de que "la película del festival" de 2017, la que más se recuerde pasados los años, es "Lucky"?

Es una de las que más consenso positivo han generado, y creo que con toda justicia, pues logra ir mucho más allá de ser un vehículo a la medida del enorme Harry Dean Stanton, y nos habla, sin ninguna complacencia, de temas filosóficos de primer orden con una frontalidad tan desarmante como conmovedora. Pero me consta que otras personas han escogido, dentro de la amplia oferta del 55 FICX, propuestas muy distintas, de larga o corta duración, como su “película del festival”, y creo que ese es otro de los objetivos de los certámenes cinematográficos: Que, pese a la saturación del flujo audiovisual del presente, públicos con sensibilidades dispares aún puedan descubrir propuestas que les calen en lo más hondo y se instalen en su memoria cinéfila de forma duradera.

Para dirigir un festival de cine en Asturias, ¿qué es más importante, hablar inglés o hablar asturiano?

Si, como es el caso, el festival tiene carácter internacional y ha de programar cine de todo el mundo, es fundamental dominar el inglés, ya que es la lengua más habitual en las comunicaciones con cineastas, compañías productoras y distribuidoras de otros países. Y siendo un festival que se celebra en Asturias, obviamente también es muy importante hablar y comprender el asturiano.

Acerca de

Autores

Gallota, Silvia Cosio y Xandru Fernández

Compartir